Desde el 10 de septiembre, Ounda George y Kiiza, dos defensores de los derechos humanos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero (LGBT) continúan recluidas sin cargos y sin comparecer ante la justicia, como estipula la Constitución ugandesa.
Se les acusa de promover la homosexualidad, tipificada como delito dentro de la legislación del país. La violencia y persecución de este colectivo se ha agudizado tras las protestas de gran repercusión mediática emprendidas el pasado año por organizaciones locales.
En septiembre del pasado año, el periódico The Red Pepper llegó a publicar una lista con supuestos gays y lesbianas y su dirección. Posteriormente, algunos de los aparecidos en esta lista, denunciaron haber sido objeto de vejaciones y discriminación.
Se les acusa de promover la homosexualidad, tipificada como delito dentro de la legislación del país. La violencia y persecución de este colectivo se ha agudizado tras las protestas de gran repercusión mediática emprendidas el pasado año por organizaciones locales.
En septiembre del pasado año, el periódico The Red Pepper llegó a publicar una lista con supuestos gays y lesbianas y su dirección. Posteriormente, algunos de los aparecidos en esta lista, denunciaron haber sido objeto de vejaciones y discriminación.

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