"Cubrir un conflicto en África se vuelve cada día más peligroso", RSF
La violencia contra los periodistas independientes en Costa de Marfil
El 22 de octubre de 2003 fue abatido, cerca de la Dirección General de la Policía Nacional, Jean Heléne, de 48 años, corresponsal de Radio France Internationale (RFI) en Costa de Marfil. Tenía la intención de entrevistar a algunos opositores que acababan de quedar en libertad. Un policía, el sargento Séri Dago, fue considerado culpable, pero no fue el único. Todavía no se ha esclarecido quien perpetuó el asesinato ni los medios de comunicación que lo provocaron.
La muerte de Jean Heléne no puede tomarse como un hecho aislado. Desde la insurrección armada del 19 de septiembre de 2002, la libertad de prensa está siendo gravemente maltratada en Costa de Marfil. Hay periodistas asesinados y desaparecidos. La violencia está en todas partes, tanto en Abiyán como en Buaké. El execrable clima político afecta a los medios de comunicación que, en su mayor parte, arrojan diariamente aceite sobre el fuego de los odios que consumen al país.
En Costa de Marfil, la muerte de un periodista no representa una excepción. Un simple hecho que pone de manifiesto hasta qué punto es catastrófica la situación de la prensa en este país, partido en dos desde la insurrección armada del 19 de septiembre de 2002. El 22 de enero de 2004, tres meses después del asesinato de Jean Hélène, su asesino, el sargento Théodore Séri Dago, fue condenado a diecisiete años de cárcel por "homicidio voluntario" con circunstancias atenuantes. El policía también ha sido expulsado del cuerpo de la policía nacional, condenado a 500.000 francos CFA de multa (cerca de 760 euros) y privado, durante diez años, de sus derechos cívicos. Reporteros sin Fronteras que, junto con RFI, se constituyó en parte civil, declaraba entonces que estaba satisfecha con el veredicto y esperaba que el proceso hubiera servido para sacar a la luz las diferentes responsabilidades en la muerte de Jean Hélène. La organización señalaba, entre otros, a algunos medios de comunicación marfileños que, con sus manifestaciones extremistas y cargadas de odio, habían contribuido a crear un clima de hostilidad hacia los periodistas extranjeros, y a algunos responsables políticos que nunca intentaron apaciguar la situación. A lo largo del año 2003, Reporteros sin Fronteras pidió varias veces al jefe del Estado, al gobierno y a diferentes líderes políticos, que llamaran al orden a los medios de comunicación cercanos a ellos. .l 7 de noviembre mataron a Antoine Massé, corresponsal en Duékoué (Oeste) del diario pro-gubernamental Le Courrier d’Abidjan, durante los enfrentamientos entre soldados franceses de la fuerza Licorne, el ejército marfileño y algunos manifestantes. Al parecer, el periodista se mezcló con un grupo de manifestantes y soldados marfileños, que bloqueaban el paso del convoy del ejército francés, en ruta hacia Abiyán. Se produjeron violentos enfrentamientos en los que encontraron la muerte Antoine Massé y otros ocho marfileños, entre ellos varios soldados.
En Costa de Marfil, la muerte de un periodista no representa una excepción. Un simple hecho que pone de manifiesto hasta qué punto es catastrófica la situación de la prensa en este país, partido en dos desde la insurrección armada del 19 de septiembre de 2002. El 22 de enero de 2004, tres meses después del asesinato de Jean Hélène, su asesino, el sargento Théodore Séri Dago, fue condenado a diecisiete años de cárcel por "homicidio voluntario" con circunstancias atenuantes. El policía también ha sido expulsado del cuerpo de la policía nacional, condenado a 500.000 francos CFA de multa (cerca de 760 euros) y privado, durante diez años, de sus derechos cívicos. Reporteros sin Fronteras que, junto con RFI, se constituyó en parte civil, declaraba entonces que estaba satisfecha con el veredicto y esperaba que el proceso hubiera servido para sacar a la luz las diferentes responsabilidades en la muerte de Jean Hélène. La organización señalaba, entre otros, a algunos medios de comunicación marfileños que, con sus manifestaciones extremistas y cargadas de odio, habían contribuido a crear un clima de hostilidad hacia los periodistas extranjeros, y a algunos responsables políticos que nunca intentaron apaciguar la situación. A lo largo del año 2003, Reporteros sin Fronteras pidió varias veces al jefe del Estado, al gobierno y a diferentes líderes políticos, que llamaran al orden a los medios de comunicación cercanos a ellos. .l 7 de noviembre mataron a Antoine Massé, corresponsal en Duékoué (Oeste) del diario pro-gubernamental Le Courrier d’Abidjan, durante los enfrentamientos entre soldados franceses de la fuerza Licorne, el ejército marfileño y algunos manifestantes. Al parecer, el periodista se mezcló con un grupo de manifestantes y soldados marfileños, que bloqueaban el paso del convoy del ejército francés, en ruta hacia Abiyán. Se produjeron violentos enfrentamientos en los que encontraron la muerte Antoine Massé y otros ocho marfileños, entre ellos varios soldados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario